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—¿Puerta de la Inexistencia? —Jonathan frunció el ceño, confundido.

Había recibido recompensas de misión algunas veces ya, cada una con una explicación, solo que esta era completante desconocida.

La prira recompensa fue un título, la segunda una invitación a un juego, la tercera una oportunidad para hacer una pregunta... Y ahora esta cuarta, la Puerta de la Inexistencia... ¿cuál era su propósito?

Si la fusión del Prir y Segundo Mundo era inevitable, ¿qué papel desempeñaba esto en ello? ¿Era un facilitador o un obstáculo?

Había muchas contradicciones en este juego, abarcando dos mundos. Los dos mundos, como las facciones de jugadores Usurpadores y Caminantes, estaban en oposición. ¿Podría el juego mismo ser también contradictorio? ¿Tanto facilitador como obstáculo?

De las cuatro recompensas de misión, Jonathan solo había utilizado verdaderante la prira. Se sentía como si estuviera coleccionando piezas de un rompecabezas, fragntos desbloqueándose, el camino hacia adelante también gradualnte desbloqueándose... ¿qué iba a armar eventualnte?

—¿Jonathan? —llamó Crystal—. ¿Cómo te sientes?

—Estoy bien... solo un ligero dolor de cabeza. Probablente solo necesite descansar —respondió Jonathan, volviendo en sí—. Las coordenadas en tu nte pueden ser removidas ahora... De ahora en adelante, ya no seremos controlados por nadie.

—Sí —dijo Crystal—. Ha sido un viaje tan arduo.

Después de dejar el Amanecer canizado, Crystal se zcló con La Resistencia por un tiempo antes de formar equipo con éxito con Jonathan, un aliado confiable. Ahora, él era un miembro formal de la Organización Sin Luz.

Después de un largo cautiverio, teoro logró liberarse, uniendo fuerzas con Jonathan y Crystal para volver a ver la luz.

En cuanto a Jonathan... sus experiencias verdaderante hacían eco de la evaluación del sistema del juego: Eran inigualables e inimaginables.

Había rozado la muerte innurables veces, solo para lograr una victoria efíra hoy.

Lo que tenía que hacer era seguir ganando cada día a partir de ahora.

Después de quitar las coordenadas ntales en la nte de Jonathan, era el turno de Crystal. Diez minutos después, Crystal y teoro abrieron los ojos, expresiones de innso alivio cruzando sus rostros.

—¿Sabes lo que más quiero hacer ahora mismo? —murmuró Crystal.

—Supongo que es dormir —dijo Jonathan con una sonrisa—. Porque eso es exactante lo que quiero.

—Ustedes dos deberían descansar —dijo teoro, mirando a Jonathan y a Crystal—. Puedo sentir que ambos están ntalnte exhaustos, como máquinas sobreexigidas al borde de la ruptura.

Crystal miró a Jonathan —Tu día de regreso se aproxima y queda poco tiempo. ¿Qué quieres hacer? ¿Continuar?

—No, necesitamos recuperarnos, dos días de eso. Los detalles pueden esperar hasta el 7, y tengo mucho que hacer por mi cuenta, mucha preparación sin terminar —dijo Jonathan.

—Estás atrapado en tu mundo, ¿verdad? Fuiste a la Estación Nuclear Ciudad Perdida para investigar eso, ¿no es así? —Crystal frunció el ceño—. ¿No vas a resolver eso antes del 7?

Jonathan había explicado recientente a Crystal las situaciones en el reino oscuro de ambos el Prir y Segundo Mundo, así como su predicanto en el Prir Mundo. Crystal ahora tenía un entendimiento profundo, razón por la cual preguntó esto.

— temo que no —dijo Jonathan pesadante—. No es que no pueda investigar... es que no puedo entrar. Al nos no ahora.

Entrar al reino oscuro significaba elegir un lado de la balanza, equivalente a elegir un mundo sobre el otro. El cuerpo en el otro mundo se vería afectado, posiblente impidiendo que Jonathan viajara entre mundos en los días de regreso.

Así, la estrategia de Jonathan era dilatar.

Hacer que el cuerpo del Segundo Mundo evite entrar en el reino oscuro, posponiendo la elección una semana. Si ambos cuerpos entraban a un reino oscuro y uno era descartado, las acciones se verían obstaculizadas. Ponderándolo todo, Jonathan preferiría tomar el enor riesgo de mantener su cuerpo del Prir Mundo en el reino oscuro. No tenía otra opción que apostar de esta manera.

—Además, nuestro plan de rescate requiere infiltrarnos en el Centro Administrativo Federal. Necesito ayuda de otros jugadores; contactarlos no es fácil —dijo Jonathan—. No puedo hacerlo ahora, y solo puedo tener personas de confianza que hagan los arreglos. Tengo que resolver estas cosas en los próximos dos días.

Atrapado en el reino oscuro, la tecnología fallando, incapaz de conocer situaciones externas o contactar a alguien.

Si Jonathan no podía liberarse a tiempo, necesitaba que otros contactaran y actuaran por él.

—Lo siento, no puedo ayudar en tu mundo —dijo Crystal—. Pero creo que todo saldrá bien, ¿cierto?

—Eso espero —suspiró Jonathan—. Solo unas pocas horas más. Una vez que teoro se haya recuperado un poco más, volveremos a Ciudad Mar Negro. Tengo cosas que organizar.

—Si tienes prisa, podemos dirigirnos a la Ciudad del mar negro ahora mismo —ofreció teoro—. he recuperado bastante bien.

—No funcionará. Necesitas descansar unas horas más. No puedo abrir continuante vórtices espaciales para transportarnos allí sin descansos interdios. No tendremos ninguna fuente de energía en ruta, y tu cápsula médica requiere electricidad —explicó Jonathan—. No hay prisa. Como dije, estos dos días son para descansar.

—Está bien, gracias, Jonathan —dijo teoro amablente—. Si no vas a descansar de indiato, hablemos. Tengo mucho que decirte.

—¿No te pondrás al día con tu hermano priro?

—Ya intercambiamos información a través de nuestro vínculo ntal mientras eliminábamos las coordenadas. Sé todo lo que necesito saber —contestó teoro—. gustaría tener una charla privada. Cristal ncionó que tú también lo desearías.

—De acuerdo —asintió Jonathan.

—Yo iré a comprar algo de comida entretanto —Cristal miró entre Jonathan y teoro, y luego se fue.

La habitación vacía en los suburbios se quedó en silencio con la partida de Cristal.

Jonathan no se apresuró a hablar, dejando que teoro hablara priro.

—Tu psique es muy compleja; lo sentí cuando entré en tu reino ntal —dijo suavente teoro—. De hecho, durante la misión del Kraken, noté que no eras solo una herramienta siguiendo órdenes. Las emociones humanas se propagan hacia afuera, y podía sentir las tuyas vagante.

—¿Tan...tan temprano?

—Lo ocultaste bien. En la superficie, nada parecía estar mal. Pero podía percibir tu tornto, especialnte a la vista de los muertos —continuó teoro—. Irritación, represión, aversión, asco...esos sentimientos se zclaban en tus ondas ntales, muy sutiles pero difíciles de ignorar para mí.

—¿No es esa una reacción normal? ¿Debería estar bailando de alegría ante la vista de cadáveres?

—No, lo que quiero decir es que comparado con los demás del Amanecer cánico, tu malestar emocional es demasiado marcado, demasiado prominente —aclaró teoro—. ¿Sabes cómo se sienten los otros cuando matan?

—¿Anestesiados?

—Exactante —teoro sonrió con ironía, pero sus ojos no reflejaban alegría—. Cuando matan, las emociones que siento de ellos son como tocar una pared en blanco. No hay nada. Comparado contigo, son máquinas de matar de verdad. Han matado tanto que ver a los muertos ya no evoca nada, mientras que tú sientes. El sufrimiento sigue siendo un sentimiento.

—Aunque fue hace semanas, oírte hablar de ello se siente como si fuera otra vida —dijo Jonathan suavente—. ¿Pareces más hábil en percibir que Cristal?

—Las habilidades psíquicas pueden desarrollar distintos enfoques a través del entrenamiento. Cristal y yo tenemos una versatilidad amplia, en general relacionada con la invasión ntal; yo estoy orientado hacia la percepción, él está orientado hacia el control —dijo teoro—. Esto fue un entrenamiento deliberado de Venus.

—La Resistencia no tuvo tiempo de implantar una coordenada psíquica en ti. Recuerdo que Cristal ncionó que las coordenadas psíquicas del ángel se implantaron después de que dejara el Amanecer cánico —dijo Jonathan—. La Resistencia sabe que el líder del Amanecer cánico es Venus, pero no lo han expuesto a la Federación. ¿Por qué crees que es eso?

—Dos razones —teor reflexionó—. Priro, no quieren que el Amanecer cánico desaparezca. La organización es una fuerza significativa, y la Resistencia podría querer usar el Amanecer cánico para derrocar a la Federación, arrebatando posteriornte los despojos para sí mismos. Segundo, no quieren que Venus desaparezca... aunque esa hipótesis no se sostiene. Están tratando clarante al Amanecer cánico como enemigo, y nadie quiere que su enemigo permanezca. La Resistencia supri al Amanecer cánico dejando espacio para que sus espías se infiltren.

—Creo que la Resistencia quiere expulsar a Venus mientras toman control del Amanecer cánico. Su dilema es que la organización y Venus son una sola entidad, imposible de separar. Exponer a Venus a la Federación significa inevitablente perder el Amanecer cánico. La Federación reclamaría los frutos de la victoria, no la Resistencia.

—Son un grupo codicioso —contó Jonathan—. Quieren eliminar a Venus, apoderarse de las recompensas y no dejar que sus rivales de toda la vida ton la ventaja. Debido a su codicia, tanto el Amanecer cánico como Venus han permanecido ilesos, incluso cuando se exponen sus secretos.

—Sí, aunque esto es solo mi suposición, la realidad puede ser más compleja —dijo teoro—. La Resistencia fue derrotada en luchas fraccionales pasadas, mucho más débil que la Federación bien respaldada controlando el ejército. La mayoría de los miembros operan en la clandestinidad... de ahí su ansia de expandirse, una deducción razonable.

—¿Crees que Venus conoce las coordenadas psíquicas del ángel? —preguntó Jonathan.

—Supongo que hay sospechas e indicios pero ninguna prueba sólida —dijo teoro—. Los contactos de la Resistencia son bastante encubiertos después de todo.

Jonathan asintió pensativo. —Ya veo.

—¿No has discutido estos asuntos con Cristal antes? —preguntó teoro.

—Hemos tocado algo de eso. Hace unos días, el ángel nos emboscó en la Ciudad Perdida. El ataque nos atrasó, pero también expuso la existencia del ángel, lo que llevó a formular algunas nuevas conjeturas —explicó Jonathan—. Con todo lo que ha estado sucediendo últimante, no he tenido la oportunidad de compartir mis pensamientos y discutirlos a fondo con él.

—Realnte has estado saturado —observó teoro, evaluando a Jonathan—. Incluso Venus no asignaría un horario tan intenso a los miembros del Amanecer cánico.

Jonathan dio una sonrisa irónica, sin decir nada.

—Cristal también habló de Trébol —dijo teoro—. En cualquier caso... tu aceptación hace muy feliz. Debería decirte, Zorro se preocupa por ti, no quiere que mueras, pero no puede desafiar las órdenes del Amanecer cánico.

You are reading Superhunt Chapter 293: El Zorro se preocupa por ti, no quiere que muer on novel69. Use the chapter navigation above or below to continue reading the latest translated chapters.
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